Hoy es lunes. Un lunes de Septiembre en el que, más o menos, todo debería estar ya en su sitio. Los trabajadores, trabajando; los estudiantes, estudiando.
Pero hoy, en Madrid, nada está como debiera. Porque hoy no es un lunes cualquiera. Una gran parte de la población aún está de vacaciones (últimamente mucha más gente se decanta por esta quincena para descansar), y la otra parte se fue de puente. Mañana es día festivo y no somos muchos los que hemos madrugado para trabajar. Dentro de lo que cabe, yo tuve suerte y me tocó currar apenas 5 horas. Pero se me están haciendo de lo más monótono. Creo que es la primera vez que escribo en el blog desde el trabajo. Nunca me aburrí tanto.
Influye también que no he dormido bien. En principio, había pensado salir un rato. Luego, el mosqueo de una amiga y su pareja cambió los planes y motivó que nos pasasemos todo el día de compras y paseandoo por la ciudad, para despejar las mentes. La mía, también ha sufrido este finde, después de que había logrado alcanzar un momento de máxima tranquilidad y satisfacción en las últimas 2 semanas. Por un momento me olvidé del hombre del que no he podido olvidarme en toda mi vida. Me estaba centrando en mi y en mi, y solamente en mi. ...... Pero, si mi teléfono móvil recibe un nuevo mensaje en el que aparece su nombre .... mi cuerpo empieza a temblar y todos los esquemas se rompen y ..... y me vuelvo imbécil de repente.
Viernes, 5 sept. , 16.30h:
Nuevo mensaje recibido de ...... " estoy en el centro, por donde andas?"
Al leerlo, me quedé tan sorprendida que lo primero que pensé era que se había equivocado de persona al pulsar el botón de enviar mensaje. No podía creerme que sus primeras palabras después de casi 2 meses sin vernos, fueran esas. No obstante, le respondí: ..."yo estoy en el trabajo".
Y esperé. Esperé 10 minutos, media hora, esperé una hora, hora y media .... Acabé mi turno laboral y me fuí a casa. Durante el trayecto en coche, miraba el tlf cada segundo esperando un nuevo mensaje, nada... Llegué a casa, y le envié otro mensaje ......" me esperas por ahí?"
Hoy, 3 días después aún sigo esperando su respuesta.
Durante todo el sábado pensé que, finalmente habría decidido dejar nuestro encuentro para este día. Pero tampoco tuve ninguna noticia suya a lo largo de la jornada. Ya por la tarde, después de darle muchas vueltas a mi cabeza, fumar, llorar....y maldecirme por lo tonta que era.... decidí acabar con este rollo. Este rollo que me ha ocupado 13 años de mi vida. Todo empezó la madrugada del 3 al 4 de Marzo (viernes /sábado) de 1995. En una discoteca de Madrid, cuando yo era una estudiante recién llegada a la capital y todo me quedaba grande, se me plantaron delante unos increíbles ojos verdes, que me hablaron y que nunca más he podido olvidar. Han pasado 13 años, nuestras historias han sido diferentes y a la vez casi han seguido caminos paralelos. Y hoy, aún sigo así.....esperando un milagro.
Retomo mi relato del fin de semana.
Al decidir que ya está bien de jugar al escondite y tantas otras tonterías, le llamó. Si lo voy a dejar, quiero oir su voz. Pero, aunque su teléfono suena, él no responde. Se esconde de mí. Entonces, el único recurso que me queda es , como siempre, mensaje de texto al móvil:
...." Hazme un favor y no vuelvas a mandarme un mensaje en tu vida. Y yo no te volveré a llamar más. Tus tonterías colmaron mi paciencia, por mucho que me guste verte " ......
La respuesta me llegó de madrugada, a las 5.00 de la mañana, cuando yo estaba en la cama, otra vez tranquila y sosegada, pensando en que había hecho lo mejor.
Nuevo mensaje de texto : ...." tampoco es para tanto" .... Y hasta hoy.
Hoy estoy cansada, no he dormido porque anoche quise explicarle un un mail como me sentía. Y tardé 2 horas en hacerlo. Es mi única forma de ponerme en contacto con él. No quiero que piense que me retiro sin luchar. Han sido tantos desprecios, tanto dejarme de lado, tanto negarme una cita y no cambiar un solo plan suyo por mí.... Tanto dolor por él....que siento que he rozado mi límite. Ahora me resta otro rato de intranquilidad, hasta que intuya que ha leído mi correo y, posiblemente, quiera de una vez por todas hablarlo conmigo.
Yo le fallé una vez. Y por eso siempre he sido un perro faldero detrás de sus deseos. Era mi manera de agradecerle que me estuviese brindado de nuevo la oportunidad de contemplar sus ojos. Pero no veo la luz al final de este camino de dificultades que me está sembrando día a día. Rara vez, estando con él he sentido que el final de nuestros días estaría ligado para siempre.
Me leo y no me creo. Me parece increíble que esté tecleando estas letras.
Ese ha sido mi deseo desde el primer día que me miró, me habló y me conquistó para el resto de mi-su-nuestras vidas.

3 comentarios:
no tenes idea de las muchas veces q me ha pasado esa misma situacion, solo que el otro dia fui yo quien llamo, no se porq pero llame, y hoy tendriamos q quizas vernos, pero lo llame y no responde... well quizas es mejor asi... despues de todo no importa realmente el.
Q decir... animo, fuerza, paciencia?... nono hay algo en ti que aun hace q esperes, q pienses, q digas q si, q es? es realmente genuino? yo me di cuenta q en mi caso no... capaz a vos te pasa lo mismo. BEso
Estoy casi ya convencida de que me he creado una imagen de él, que no es la que le corresponde. Lo he idealizado tanto, le dí tanta importancia...cuando realmente es una persona que no tiene prácticamente nada que ofrecerme....sólo unos maravillosos ojos verdes. Que no sé si algún día volveré a ver....
claro... idealizar, podría enumera situaciones una tras otra de como lo idealice hasta que un día como todo lo que sube baja... caí en cuenta de la realidad, hasta entonces solo queda esperar.
Besos
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