29 marzo 2008

27 marzo 2008

A la caza del hombre ....

La vuelta de las vacaciones de Semana Santa ha quedado ya tan lejos....
Esta ha sido un semanita de mucho ajetreo, más que nada por el horario que tengo estos días. Me ocupa todas las horas aprovechables y, si necesito hacer algo tengo que hacerlo a la carrera antes de que cierren por la noche. No soy capaz de completar una mañana, si no tengo la obligación de levantarme para ir al trabajo, es superior a mí, no consigo llegar nunca a tiempo. Así, han ido pasando los dias. Con un montón de cosas por hacer que iba dejando de hoy para mañana, y al final me coge el viernes con la mitad de ellas por solucionar.
Pero, al grano. No era esto lo que yo quería contar.
Han sido unos días movidos por otra razón, tonta, pero que me ha tenido a la expectativa y aún me tiene. Lo típico de que te gusta un chico cuando tienes 15 años y no sabes cómo hacer para encontrarte con él o simplemente, verle de lejos ...., y si puedes conocerle....ya ni te cuento....!! Pues así estoy yo estos días, a mis " ta y tantos...." (que para esto de la edad siempre he sido muy coqueta ) . *Pero qué cursi me ha quedado la frase, por Dios!
En fin, pues esto es.
Hay una persona en la que, seguramente, nunca me hubiese fijado si no me ocurre lo que me pasó un día por error. Le ví acercarse, y le saludé cómo si le conociese de toda la vida, con un _
" Hola!! , que me salió del alma. Claro, yo le había visto antes en tv, pero él a mí nunca. En ese momento yo simplemente le conocí, pero no pensé de qué. Él, de lo más majo, me respondió igualmente.
Al día siguiente, mismo sitio (trabajo), misma hora.... El chico se acerca, teléfono móvil en mano y deja de lado su conversación al pasar cerca de mí para saludarme, tan amablemente como si fuesemos viejos conocidos. Ahí yo ya sabía quién era él, pero él sigue sin saber quien soy yo.
Supongo que fue la personalidad, la que hizo que me fijase en el hombre.
El caso es que yo no voy habitualmente a trabajar donde lo hace él, sólo de manera puntual y esporádicamente.
Esta semana, me tocó. Al segundo día, se me ocurrió preguntar a mis compañeras. Lo típico, si lo veían entrar o salir, y poco más.
Bien, desde entonces, hay 2 departamentos enteros de la empresa movilizados para presentármelo. He de decir que es una persona conocida y de peso allí, y por todo ello, de dificil acceso. Sin embargo, cuando digo que : - "No importa, la próxima vez que venga y nos crucemos, yo misma me presentaré" . Es como si todos y cada uno de ellos quisiera colgarse la medalla: _ "No , tu no te vas esta semana sin conocerle..., a saber ya cuando vuelves otra vez..."
El caso es que le llevo siguiendo por el edificio, como un perro faldero 2 días completos. Estoy pendiente a la hora de la comida, me llaman cuando entra en una reunión para decirme que, a la salida, si no se va rapido y veloz, esté preparada. Llevo 2 días poniendome más guapa de lo normal para ir al trabajo (toda una barbaridad, viniendo de mí)... Estoy desesperada. Soy una mujer desesperada.... No como a la hora que me toca, subo y bajo plantas detrás de un compañero que me promete, _"Ahora sí, en cuanto salga del despacho, le buscamos y te lo presento". Una secretaria me lleva a otra más cercana, un compañero llama a otro para saber horarios, reuniones, dónde está ahora, a qué hora podemos abordarle.....
Me lo están complicando tanto, que realmente, ya no sé si le quiero conocer.
Bueno, sí le quiero conocer, pero no así. Es el típico tonteo de niñas, pero aún peor. Porque aquí no hay niñas de por medio.
Ufff..... Molan las emociones tan intensas, pero no sé yo si ésta la voy a superar con un medio aprobado.......
Mañana, igual sí...igual....me quedo como estoy......

24 marzo 2008

El tiempo de las cerezas

Hay una canción de Nacho Vegas en "El tiempo de las cerezas" que se llama "Días extraños". Se la escuché cantar junto a Christina Rosenvinge no hace mucho. Es una pasada. Tiene una melodía que, después de oirla no pude dejar de tararear en días. Y la letra, es una de esas letras que te hacen evadirte y, al mismo tiempo, verte reflejada en ellas.
"Hay días en que valdría más, no salir de la cama
en solo un minuto y mi vida, cambia ....
que solo era un juego te escuché, y volvimos a casa
y todo el camino aquella extraña canción, pa ra pa pa pa......
Si solo era un juego, pregunté,
donde está la gracia....
y no, nadie dijo nada,
nadie dijo nada,
nada más...."
Afortunadamente, todos tenemos momentos extraños; afortunadamente, para todos sale el sol después, y comprendemos que siempre es mejor salir de la cama, aunque sea un minuto, nada más.... Y ahora, a pesar del buen momento en el que me encuentro, me rindo ante una buena canción. Que suerte la mía !

19 marzo 2008

Semana, descansa


En unas horas me marcharé de vacaciones.

De descanso, solamente 4 días que, entre la ida y la vuelta se me quedarán prácticamente en 3. Pero serán bien merecidos.

Después de unos meses de trabajo, los últimos días han sido de lo más estresantes.

He trabajado durante más de una semana sin descanso, he viajado en fin de semana para trabajar y, en 3 días he ido y vuelto de Madrid no sé cuantas veces.

Del centro al norte y después a levante.

Ahora, creo que estoy tan cansada que no puedo dormir aún sabiendo que tengo que conducir durante más de cinco horas mañana.

A mi vuelta la próxima semana, estaré más relajada y, entonces podré reflexionar sobre lo que han signficado estos duros días para mí.

Un reto más, superado.

Feliz descanso de Semana Santa.

11 marzo 2008

España, 11-M

Las personas que antes eran,
ahora son solamente nombres.

06 marzo 2008

La vida no es cómo la pintan

Ayer conocí a una chica, una de tantas compañeras de trabajo que voy conociendo según el sitio al que vaya a currar cada día. No tengo horario ni espacio fijo, es lo que más me gusta de mi nuevo empleo. Pues eso, ayer me tocó lo de llegar diciendo "vengo a trabajar, soy de ......." . Es prácticamente una presentación cada día, hasta que consiga ir a todas y cada una de las empresas con las que me tengo que familiarizar. En fin, que llegué puntual a las ocho de la mañana, eso sí, después de dar algunos rodeos buscando a lo largo y ancho de una de esas carreteras de la periferia de Madrid una gran empresa de las que se ubican en un, aún mayor, polígono industrial. Yo me suelo dejar llevar bastante por las primeras impresiones, las sensaciones que te transmiten las personas cuando acabas de conocerlas. Esta chica me pareció amable, muy agradable... Algunas veces me encuentro con algún tipo raro de mujer, de las que piensan que vas a quitarles el puesto, o algo así. A ella solamente tuve que explicarle una vez mi situación, a lo que yo iba allí, y punto. Todo perfecto. Pasamos toda la mañana juntas, me explicó detalle por detalle todo lo fundamental que había que hacer, y lo hizo de la mejor manera que pudo. Después del café, supongo que cuando ya llevábamos bastantes minutos de charla, poco a poco fui conociendo detalles de su vida. Hija, marido, madre, estudios, domicilio, .....lo típico. Y , he de decirlo, creí que su vida familiar era la que a mi (a ratos) me gustaría tener. Qué ilusa. Ahora sé que estoy mejor que nunca.
Hoy, hemos vuelto a trabajar juntas, y hoy se ha abierto y me ha contado.... Su mundo no es lo que aparenta ser. Su familia no es de color de rosa. Su niña, __ "fue un accidente", y por esto llegó su madre al hogar conyugal. Y su marido, su marido no es el hombre perfecto, muy al contrario,, __ "un cabrón de mucho cuidado". Me olvidé mencionar que ella llegó hace siete años de un país latinoamericano. Y que sigue aguantando una vida falsa porque no tiene cómo alimentar a una madre y a una hija y, por descontado, menos a ella. No puede mantener una casa y necesita tirar de él. Pero lo peor es que ella está enamorada de otro hombre, un hombre al que llama por teléfono cada tantos meses, él le promete que le devolverá la llamada en cuanto su agenda de trabajo se lo permita, y ese momento nunca llega. Lleva todo el tiempo que está en esta país detrás de él. Y lo que le queda a la pobre, mientras no se quite de encima al cabrón que la asfixia y le está jodiendo la vida.
__ "Cómo envidio tu independencia, no lo sabes bien" - me ha confesado hoy. Y yo, yo me he sentido fatal por envidiarla ayer.

05 marzo 2008

04 marzo 2008

Este momento ....

Como me agrada poder decir que llevo varios días sin escribir en este blog porque apenas he tenido tiempo para aburrirme. Es más, hace tiempo que no malgasto mi tiempo en aburrirme.

Mi nuevo trabajo, o sea, mi trabajo. Mis ocupaciones varias como persona independiente y organizada que soy, y que siempe he sido. Y mi ocio con seres cercanos, queridos y a los que hacía tiempo que no veía, incluso no mantenía contacto alguno con ellos .... , todo eso en los últimos días me ha mantenido despierta, ligera, ocupada, cansada, excitada y apasionada.

Ha sido un volver al pasado, pero con el presente muy presente y, por qué no decirlo? con ansias de futuro. Un gran amigo, mi mejor amigo, (que como sucede a veces, es chico)vino a pasar unos dias a Madrid. Hacia años que lo llevaba diciendo pero nunca se decidía, y hace una semana se presentó así, sin casi pensarlo. He hecho de estupenda anfitriona y hemos pasado ratos de relax y de juerga. Ha conocido mi mundo aqui, y le ha gustado. Yo siempre he tenido muy pendientes sus consejos porque para mí es una persona sabia, y de las pocas que me conoce casi tanto como yo. Me alegró saber que se alegraba de verme tan bien. Bien como no lo había estado en los últimos 4 años.

___ "Es tu momento", me dice. ___ "Lo sé, lo sé", le respondo.

Días después, volvió él. El único chico con el que yo he estado y nunca he dejado de recordar. Nunca fue un novio, ni nada parecido. Fue un rollo, de discoteca, de fines de semana, de un mes. Un rollo de varios meses después de otros tantos sin vernos.... y nunca le olvidé. Nos ha distanciado el espacio y el tiempo. Kilómetros y años de lejos y siempre que nos necesitamos, nos llamamos y ahí estamos. Este fin de semana mi reencuentro con el pasado ha sido con él, y ha sido como siempe. Siempre ha sido como si nos conociésemos de toda la vida. Nunca nos hemos peleado, excepto cuando yo metí la pata y bien metida con uno de sus amigos, quitándole importancia a lo que él sentía por mí, pero que nunca me había sabido transmitir. Después supe que había algo más fuerte que un simple rollo de disco, pero ya era tarde. Pasaron los años, un día volvimos a hablar por teléfono (recuerdo que con la excusa de felicitarnos la Navidad) y, desde entonces, seguimos en contacto. El sábado supe que, casualidades de la vida, estamos viviendo mucho más cerca que nunca, con todo lo enorme que es esta ciudad. Y hoy he sabido que me sigue recordando, es más, que solamente después de 2 días sin vernos, hoy quería volver. Le he dicho que no podía, las obligaciones.

___ "Quizás el viernes". Con tranquilidad.