Hay ocasiones en las que me pregunto si todo esto valdrá la pena.
Esta vida nueva, independiente y alejada de los míos, quizás sirva para demostrarme y demostrar que soy capaz de afrontarlo todo, o casi todo....
Pero, sinceramente, no sé si me compensa.
Dime que es como todo: tiene su cara y su cruz.
Aunque haya momentos en los que sólo alcance a ver, por muy lejos que mire, la soledad de mis cuatro paredes formando una pequeña habitación de piso compartido, y el desarraigo y la tristeza de no vivir las situaciones que para los que me quieren y están lejos, son importantes. Hoy me siento sola, así de lejos de todo, tan cerca de la nada.
Independiente y sola, a veces muy sola.
Lo confieso.

