18 febrero 2008

Tiempo al tiempo

Hoy ha sido un día duro, no por el típico lunes, sino porque así como el que no quiere la cosa este fin de semana me he quitado de un plumazo una noche entera de sueño y mi cuerpo ya se había deshabituado a algo tan común para él hace unos meses.
La típica salida a cenar y escuchar un concierto que tenía pendiente con una amiga hace ya algunas semanas, se convirtió en casi 24 horas fuera de casa... una barbaridad para lo que yo quería.
En este aspecto, aún no sé controlar. Asignatura pendiente. Cuando llega una hora determinada, comprobar que lo mejor es irse a casa y descansar. No lamentarse al día siguiente por haber perdido todo el día durmiendo o, lo que es peor aún, sin dormir.
Fuimos capaces de unir la hora de la retirada con la del desayuno, y la de la comida casí con la merienda. Una locura. Y así estaba mi cuerpo hoy, que se le cerraban los ojos solos y no sabía si tenía frio o calor. __ "Pero que imbéciles somos", - me decía esta tarde mi amiga en el teléfono, "yo no puedo repetir estas fiestas porque al día siguiente no respondo en el trabajo."
__ "Ya tía, yo tampoco, esto no es normal. Además me queda una sensación de pérdida de tiempo total ", - le respondía yo.
Para mi desgracia ( o no), he comprobado que no todo es perfecto en mi nueva etapa de chica relajada y responsable.
Todavía no controlo mis movimientos como yo quería.
Pero todo llegará....
Al tiempo.

1 comentario:

Eri dijo...

pasa... yo tube un finde muy relajado, pero si que he tenido de esos en los q pierdes la noción del tiempo, al otro día si que cuesta arrancar!! poco a poco vas a agarrar ritmo! Besos