31 octubre 2006

Haloween


Para mucha gente, esta noche es una noche cualquiera.
Quizás un poco triste por eso de que mañana se recuerda
especialmente a todos los que no están.
Los que pasaron de esta vida, ¿a una vida mejor?
Los cementerios se visten de múltiples colores mañana,
como todos los 1 de noviembre.
Los crisantemos y las rosas son las flores preferentes en los nichos.
Las que intentan relajar el triste ambiente.
Las velas, ese olor a cera, también inunda los paseos de cada campo santo.
Desde siempre me ha gustado el olor del cementerio en el día de los Santos.
No recuerdo cual de todos los años de mi vida he faltado a esta cita.
Mañana, lo haré. Aunque, sinceramente, me gustaría estar.
Pero no creo de recibo hacerle una visita a unos difuntos que no conozco,
que no son los míos. Estoy lejos.
Y no quiero rezar a otros muertos. ¿He dicho rezar?
No, yo mañana hablaré con ellos. A pesar de que estamos, tan lejos ...
Previo, esta noche.
Noche de brujas. O de brujos.

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